El agua es la esencia de la vida. El agua potable y el saneamiento son indispensables para la vida y la salud, y fundamentales para mantener la dignidad de toda persona.
Con estas frases, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, inicia la descripción del Derecho Humano al Agua.
El acceso al agua potable en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible es un derecho humano desde el 2015 y ello implica tres obligaciones:
El respetar. Que exige que los Estados se abstengan de injerir directa o indirectamente en el ejercicio del derecho al agua.
El proteger. Para que terceros no menoscaben en modo alguno el disfrute del derecho al agua y,
El cumplir. Para facilitar, promover y garantizar el derecho al agua.

El Estado debe garantizar este derecho y a través de sus leyes definir las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos
Además, la Constitución de la República Mexicana también reconoce el derecho al agua e inclusive la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha definido la prelación del uso, priorizando en primer término los fines personales y domésticos; y en un segundo apartado el evitar el hambre y las enfermedades.
Asimismo, se reconoce que este derecho no solamente aplica para el tiempo presente sino que también, el derecho humano al agua requiere que se adopten estrategias y programas amplios e integrados para que las generaciones presentes y futuras dispongan de agua suficiente, salubre, aceptable y asequible, incluyendo acciones para frenar la disminución de los recursos hídricos por su explotación insostenible; detener la contaminación de las cuencas hidrográficas y los ecosistemas relacionados con el agua; vigilar las reservas de agua y vigilar las repercusiones de ciertas actividades que puedan afectar la disponibilidad del agua en las cuencas naturales, por procesos como el cambio climático, la desertificación, la deforestación o la pérdida de biodiversidad.
Estos son los antecedentes que enmarcan al Grupo Universitario del Agua de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Pero la visión del grupo va más allá, reconocemos que:
1. El agua es un recurso limitado de la naturaleza, que es esencial para asegurar la vida de los ecosistemas y el ser humano; pero indispensable también para generar desarrollo económico sostenible a través de los sectores agrícola, industrial y energético. Por lo cual, su explotación en contextos específicos (por ej. en las diferentes regiones del Estado), debe estar basada en el mejor conocimiento científico que provea de datos que minimicen las incertidumbres de las decisiones.
2. El construir presas, perforar pozos, permitir cultivos, autorizar la industrialización, facilitar el crecimiento urbano, talar montes, sin el conocimiento del estado actual de los recursos hídricos, podría llevar al no disfrute del derecho humano al agua a las generaciones futuras.
3. Las crisis hídricas fácilmente pueden transformarse en crisis humanitarias que lleven a la pérdida de la dignificación de la vida y a ser detonantes de conflictos sociales.
4. En San Luis Potosí contamos con expertos en todas las vertientes que han sido reconocidas en el texto que describe al derecho humano al agua. Los tenemos en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, y en nuestras instituciones hermanas: El Colegio de San Luis y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica. Además, contamos con técnicos de reconocida experiencia y calidad en los ámbitos industrial, agrícola y de gobierno.

Por lo tanto, hacemos un llamado a que las autoridades reconozcan el derecho humano al agua y en este sentido, reconocer que están obligadas de origen a garantizarlo y a defenderlo.
Basta ya de crear soluciones de corto plazo que pueden poner en riesgo a las generaciones futuras.
Basta ya de plantear desarrollos económicos sin tener información actualizada de los cuerpos de agua.
Basta ya de hacer uso político de la crisis hídrica, es necesario que los tres niveles de gobierno colaboren en garantizar el disfrute del derecho humano al agua.
Es momento para trabajar juntos, todos y a partir de ahora. Los tiempos electorales pasarán, los cargos políticos terminarán, pero las crisis causadas por malas decisiones permearán al futuro.
Por los potosinos del presente y por los potosinos del mañana, construyamos el derecho humano al agua y hagámoslo con equidad transgeneracional.
Nosotros desde el Grupo Universitario del Agua nos comprometemos a:
Poner a disposición de la sociedad, mediante un repositorio público, las investigaciones realizadas en torno al agua en todas sus vertientes.
Generar espacios que promuevan la discusión de ideas, problemas y casos de éxito, para establecer una agenda prioritaria de atención a la problemática de la crisis hídrica.
Fortalecer el grupo de expertos en el tema del agua en el estado, para colaborar en situaciones de crisis con los organismos gubernamentales a generar soluciones para resolverlas
Proponer proyectos con incidencia social que coadyuven al manejo humanitario del agua.
Divulgar y promover la cultura del agua como un bien común.
Generar espacios para la capacitación y asesoría de la sociedad para el uso adecuado del agua de primer y segundo uso.
Continuar realizando investigación y generación de conocimiento en temas de agua, pese a las limitaciones presupuestales actuales
Seguir formando recursos humanos altamente capacitados en la gestión de recursos hídricos, así como en la aplicación de soluciones tecnológicas o de gestión a los problemas relacionados con la accesibilidad y calidad de los recursos hídricos, con un enfoque de sustentabilidad