Espacio de comunicación de las ciencias sociales y las humanidades de El Colegio de San Luis, Centro Público de Investigación SECIHTI.

EL COLEGIO DE SAN LUIS

“El futuro exige compromiso”. Mensaje de bienvenida a las generaciones 2023

Estimadas y estimados integrantes de los programas de:

MAESTRÍA EN GESTIÓN SUSTENTABLE DEL AGUA 7A PROMOCIÓN (2023-2025)

MAESTRÍA EN HISTORIA 13A PROMOCIÓN (2023-2025)

DOCTORADO EN CIENCIAS SOCIALES 6A PROMOCIÓN (2023-2026)

Agradezco profundamente que hayan elegido a El Colegio de San Luis, como su próximo paso en su carrera académica y profesional.

También agradezco a quienes dirigen, coordinan e integran la división de estudios superiores y los programas de posgrado que los reciben ahora, por su labor durante la preparación de las convocatorias y el proceso de selección.

Están en una de las principales instituciones de investigación científica en el país. Un centro público sectorizado al Consejo Nacional de Humanidades,  Ciencia y Tecnología, que a lo largo de sus 26 años de existencia ha consolidado su calidad académica, su infraestructura y su vocación para formar personas.

Aquí encontrarán una diversidad de pensamientos, opiniones, y formas de comunicación, pero un sólo propósito: contribuir a la construcción del conocimiento crítico, propositivo y comprometido con la sociedad.

Formarán parte de una comunidad multigeneracional y multidisciplinaria integrada por investigadores, alumnos, personal de apoyo, becarios, etcétera; una comunidad inquieta y preparada para los retos que imponen las fronteras del conocimiento sobre el ser humano, las formas en que se organiza, y las maneras en que se manifiesta.

En esta ocasión quisiera compartir con ustedes una reflexión que expresó José Mujica, el ex presidente de Uruguay, hace algunos meses durante una entrevista. Pepe Mujica estuvo preso durante 7 años, sin acceso a libros y por ende sin poder leer. Durante ese lapso se hizo algunas preguntas que devinieron en un profundo diálogo interior: ¿queremos cambiar la sociedad para mejorarla?, ¿qué somos? ¿Cómo es que venimos programados por la naturaleza y cuáles son los factores adquiridos por el medio ambiente, la cultura y la historia? Y en medio de todo ello, asumir que estamos rodeados de seres humanos con una gran diversidad de ideas y propósitos.

¡Vaya dilema!, pues es el dilema de todas las ciencias sociales y humanidades. No existe una sola respuesta, sino tan solo algunas limitadas aproximaciones. Es evidente que tenemos que estudiar al ser humano con todo aquello que implica la carga ideológica y emotiva, y aceptar tal como concluyó Pepe Mujica que el ser humano puede incidir en todo, hasta en su propio carácter. ¿Por qué hay sociedades educadas, preparadas, “civilizadas”, que optan por la guerra, el conflicto, el abuso y la desigualdad? Nos debe quedar claro que el ser humano tiene un amplio margen de capacidad para mejorar o empeorar.

¿Cómo podemos sobrevivir a la angustia que se nos pone enfrente, de tener una serie de preguntas sin respuestas? Dándole sentido a la vida. Darle sentido a la vida es una condición única del ser humano, depende de nosotros y de ningún otro ser en el mundo. Pero cuidado! tengamos la precaución de ser conscientes de que la vida humana es una minúscula parte del tiempo y del universo. Seamos conscientes de la fragilidad y de la pequeñez que tiene el ser humano ante la magnitud y fuerza del universo. Pero también soñemos, porque dentro de esa pequeñez está la capacidad de optar, la capacidad de tomar decisiones y de asumir las consecuencias de nuestras acciones, sobre aquello que nos distingue y nos fortalece pero también nos responsabiliza y compromete. Por ello no hay que ver el futuro ni con optimismo ni con pesimismo; hay que mirar y actuar hacia el futuro con compromiso.

La ciencia en sus diferentes ramas y disciplinas nos ha dejado claro cuáles son los fenómenos adversos que se presentan ante la humanidad y sus sociedades y sus pueblos, ya los conocemos y sabemos que cada vez serán más frecuentes e intensos: las guerras, las desigualdades, la trata de personas, el robo y el abuso de infantes, las inequidades en el acceso a la salud y a la vida, por mencionar algunos, son desafíos perfectamente identificados.

Le hemos quitado espacio al resto de las formas de vida, pero la pregunta es ¿cuál es nuestro compromiso, su compromiso con el mundo que nos rodea, con las sociedades con las que nos desenvolvemos, con las formas de vida con las que nos vinculamos? “Nadie aprende por lo que le dicen, se aprende por lo que se sufre” afirma José Mujica, y yo añadiría, se aprende por lo que se vive, así es que vivan, construyan experiencias, ábranse a nuevas ideas, reflexionen y compartan, cultiven el dignificante arte de restituir y compartir el conocimiento.

Han asumido el reto de construir su propia carrera académica, pero no sólo en lo individual, este reto es colectivo y representa un compromiso con el Estado mexicano que ha confiado en Ustedes para allanar el camino hacia una sociedad más libre y justa, para robustecer el conocimiento sobre lo social, humanista y cultural. Es un compromiso con sus futuros profesores, con la institución que los acoge, pero sobre todo con ustedes mismos.

Les invito a desenvolverse con respeto y apertura a la crítica constructiva, a proponer nuevas formas de acercarnos al diálogo epistémico; a actuar con ética en la investigación, a respetar las ideas del otro, a salvaguardar su integridad académica, y a llevar una vida saludable que les permita tener claridad de juicio y pensamiento.

Cada uno de ustedes tiene claros los motivos que les llevó a aspirar a un posgrado en el COLSAN, sean cuales sean, manténganse fieles a ellos, pero abiertos a enriquecerlos y redimensionarlos.

Por último, sean felices, gocen su estancia por esta casa del pensamiento, disfruten los hallazgos intelectuales, palpen y atesoren las nuevas ideas que surjan, y sonrían a la vida, que el día de hoy les ofrece nuevas oportunidades.

David Eduardo Vazquez Salguero

7 de agosto de 2023